jueves, 28 de noviembre de 2013

MERLUZA EN SALSA VERDE CON ALMEJAS

Un delicioso plato al que, bien preparado y con mucho amor, ¡no se resiste nadie!


INGREDIENTES (para 4 personas): 
4 trozos de merluza ( rodajas, lomos o centros) de aproximadamente 200 gr cada uno.
300 gr. almejas gordas
1 diente de ajo
1/2 litro de caldo de pescado
1 cucharada de harina
1 ramillete de perejil picado
1/2 vaso de vino blanco
4 cucharadas de aceite de oliva
sal y pimienta

ELABORACIÓN: 
Pelar y picar muy fino el ajo.
En una cazuela, con el aceite de oliva, hacer a fuego suave hasta que empiece a dorarse. 
Espolvorear la harina y mover un poco sin dejar que llegue a tostarse, añadir el vino blanco y en seguida el caldo de pescado. Remover y dejar reducir; si es necesario, agregar un poco más de caldo. Tiene que quedar muy ligero. Espolvorear el perejil. 
Colocar la merluza en la cazuela, añadir las almejas y dejar hacer unos minutos a fuego lento, unos 5 u 8 minutos, dependiendo del grosor de la  merluza. 
Cuando esté en su punto, servir.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

EL RUBIO

¿Aún no has probado el rubio? Pues no sabemos a qué estás esperando, porque es uno de los mejores pescados que puedes poner en tu mesa. 

¿Quieres saber más sobre él? 

Se trata de un vistoso pescado, lleno de colorido, perteneciente a un grupo en el que las especies que lo conforman son muy parecidas entre ellas. Tiene la facultad de andar por el fondo del mar, gracias a la transformación de algunas de sus aletas en patas. Abunda por todo el Atlántico y el Mediterráneo, en fondos marinos entre 50 y 200 metros de profundidad. Es muy frecuente en nuestros mercados mezclado en ocasiones, y sobre todo cuando es de pequeño tamaño, con otros pescados como arañas, pequeños rascacios, pollos y gallinetas entre otros. Todos estos pescados, cuando son de tamaño pequeño, se utilizan para hacer caldos, fumé y calderetas por su sabor y porque blanquean el caldo en vez de dar color. 


El rubio es un pescado muy sabroso, de sabores muy tenues que conviene conservar durante la preparación. Cuando son de gran tamaño resultan exquisitos para cocinarlos al horno, a la plancha, asados, fritos, cocidos... Tiene una carne blanca, firme y sabrosa, muy apropiada para diferentes guisos y aportar un delicioso sabor a los caldos de pescado.  Da muy buenas presentaciones en la mesa y las mejores formas de cocinarlos son las más sencillas, sin que se oculte demasiado su sabor. Tienen bastantes espinas, aunque son fáciles de quitar y merece la pena entretenerse un poquito y disfrutar de su genuino sabor y textura.  

Respecto a su información nutricional se sabe que es un pescado blanco de los que menos contenido de grasas totales tiene, siendo 0.63 g por cada 100 g. 

martes, 26 de noviembre de 2013

LA MERLUZA



Su denominación más conocida en España es Merluza o Merluza Europea. Puede ser considerada como la especia más popular de nuestros mercados, cocinas y mesas. La reina de la mar. La pasión de los españoles por este pescado ha hecho que se desarrolle una gran actividad comercial. La demanda española de merluza fresca es muy superior a nuestra producción, por lo que gracias al transporte internacional se reciben regularmente grandes partidas de otras merluzas que no son europeas. 

Se encuentra en profundidades comprendidas entre los 100 y 1000 metros  pero por norma general se mueven entre los 50 y 500 metros. En la época estival suele permanecer cerca de la costa donde desova (puesta de huevos o huevas), dejando el litoral en invierno para adentrarse en aguas profundas y frías de aproximadamente 5ºC. Es un animal oceánico, muy voraz, dinámico y agresivo, que se alimenta de pescados menores, incluso de la misma especie, y calamares. Las pescadillas pequeñas suelen alimentarse de quisquillas y crustáceos pequeños. 
Su captura se lleva a cabo mediante muchas artes, siendo la principal el arrastre. No faltan otros como el palangre, el enmalle y la línea (pincho), muy utilizada por los arrantzales vascos. 



Poco original se puede decir ya sobre la merluza con el sinfín de publicaciones y recetas que inundan nuestro entorno. La merluza se prepara con mucha facilidad como al vapor, cocida, guisada, a la plancha, grill, y en innumerables preparaciones al horno. Es conveniente mantener su jugosidad, la cual se pierde facilmente en sobrecalentamientos absurdos. Como en casi todos los pescados, pero especialmente en los "blancos", cuando la espina (rodajas, centros, etc) empiece a separarse de la carne, el pescado ya está hecho y listo para comer. Esperar en ese momento es un mal consejo. Y la multitud de cortes que permite hace que podamos hacer muchas presentaciones y platos diferentes. 
En cuanto a su información nutricional, forma parte de los denominados pescados blancos y su contenido en grasas y calorías es muy bajo, aportando solo 65 calorías y menos de 2 gramos de grasa cada 100 gramos de porción comestible.
Entre las vitaminas presentes en este pescado destacan las del grupo B, proporcionando un mejor aprovechamiento de los nutrientes energéticos.
Minerales como el potasio, magnesio y fósforo están presentes en niveles medios en la merluza, en comparación con otros pescados.



GAMBONES CON VINAGRETA DE LIMÓN.

Con este aperitivo no sólo ahorramos tiempo en la cocina, sino que también quedamos estupendamente con nuestros comensales. Una receta sencilla y riquísima.


INGREDIENTES: 
1 Kg de gambones
100 g de sal gorda
2 hojas de laurel
4 l de agua

ELABORACIÓN: 
Poner al fuego una olla con 2 l de agua, 50 g de sal gorda y una hoja de laurel. Llevar a ebullición, añadir los gambones, cocer 2 minutos aproximadamente sacándolos inmediatamente cuando empiece a hervir de nuevo el agua, echarlos en otro recipiente con 2 l de agua fría, 50 g de sal gorda y la otra hoja de laurel. Enfriar durante unos minutos y escurrir. Pelar y reservar. 

INGREDIENTES PARA LA VINAGRETA: 
50 g de mostaza
25 ml de vinagre de Jerez 
25 ml de jugo de limón 
50 ml de aceite de oliva suave
25 ml de aceite de nuez
25 ml de agua

ELABORACIÓN: 
Poner en un cuenco la mostaza, el vinagre, el limón, el agua y mezclar bien. Añadir los aceites poco a poco hasta emulsionar la vinagreta. Una vez lista echar en un cuenco y presentar junto a los gambones. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

COCOCHAS DE MERLUZA EN SALSA VERDE

Las cocochas en salsa verde es uno de los platos que más prácticos nos resultan para sorprender a alguien o incluso para fechas señaladas como la Navidad. Son fáciles de hacer y requieren muy poco tiempo. ¡Te animamos a probar!

INGREDIENTES (para 8 personas): 
1 Kg de cocochas
1 cucharada de harina
1 guindilla seca
100 ml de vino blanco seco
1 vaso de caldo de pescado
2 cucharadas de perejil picado
1 cebolla 
2 dientes de ajos
aceite de oliva 
sal

ELABORACIÓN:
Picar la cebolla y el ajo y echar en una sartén antiadherente con dos cucharadas de aceite de oliva y la guindilla seca troceada en 3 o 4. Sazonar con sal y pochar durante 5 minutos. Añadir la harina y, antes de que se dore, verter el vino y un vaso de caldo de pescado. Continuar la cocción durante 5 minutos, incorporar el perejil y las cocochas, cocer 1 minuto, retirar del fuego y servir en una fuente. 
Hay quien hace esta receta igual pero sin añadir la harina ya que, al tener tanta gelatina, las cocochas hacen que la salsa ligue bien. Esto dependerá de lo espesa que nos guste la salsa. 

CONSEJOS: 
  • La cazuela debe de ser baja y de un diámetro que permita que las cocochas estén sueltas en ella. Es mejor cocinarlas en dos cazuelas que acumularlas todas en una sola.
  • Las cocochas deben de estar bien escurridas, y si han sido congeladas, respetar el proceso de descongelación en el frigorífico. 
  • Hay que cuidar que las cocochas no se cocinen en exceso, pues de lo contrario se presentarán secas y no ligarán bien.


COCOCHAS

En el mercado podremos encontrar cocochas de dos pescados, de bacalao y de merluza. Las cocochas de bacalao suelen ser más gruesas y gelatinosas. Las de merluza son más finas, pero más sabrosas que las anteriores. Aunque de Merluza y Bacalao son las más comunes, hay quien también usa las de otros pescados. 
Se trata de un verdadero manjar muy apreciado por nuestra gastronomía. La forma más típica de cocinarlas es rebozadas, al pil pil, y en salsa verde, aunque hay muchas más recetas para hacerlas. La zona donde más se conocen es en el Norte, donde encontramos una de las mejores merluzas de nuestro país, la Merluza del Norte o del Cantábrico. 
La cococha se encuentra ubicada bajo la mandíbula inferior del pescado. Realmente son dos musculitos paralelos que mueven la lengua y ayudan a ingerir la comida. Antiguamente se tiraban como despojos de la merluza junto a la tripa, la asadura y las huevas, pero hoy en día es la parte más valorada de la merluza y uno de los mejores bocados que podemos encontrar. 
En Pescadería Cisne procuramos que no falte este producto casi nunca. Así podrás disfrutarlo cada vez que te apetezca. 

martes, 12 de noviembre de 2013

ALBÓNDIGAS DE SEPIA



Ésta receta que os dejamos hoy es un plato muy típico, sobre todo, de Sevilla. A nosotros nos encanta, puesto que está hecha con sepia, y la sepia es uno de nuestros productos preferidos. La podéis encontrar de muchas formas; fresca, congelada, limpia y en tiras, aunque a nosotros la que más nos gusta es la fresca, porque tiene mucho más sabor que las que vienen ya limpias.  


Necesitaremos los siguientes INGREDIENTES: 
500 gr. de Choco congelado o fresco
Pan rallado
Harina
2 Huevos
1 cebolla grande
2 ó 3 Ajos
Perejil
1 pastilla de caldo de Pollo
1 vasito de vino blanco (cuanto más bueno, mejor)
1 hoja de laurel
1 cucharadita de pimentón dulce
Sal y pimienta
Agua

Y manos a la obra: 
En primer lugar se hace la masa de las albóndigas, se trocea el choco pequeñito,se añaden los huevos, pan rallado,los ajos y el perejil picaditos, sal y un poquito de pimienta y se mezcla hasta que se quede una masa fácil de manejar para hacer las albódigas.
En caso de que nos pasemos echando pan rallado, podemos ablandar la masa añadiendo un chorreoncito de leche, esto hará que las albóndigas queden después más esponjosas y jugosas.
Una vez hecha la masa, vamos formando las albóndigas, el tamaño variará según los gustos, pero quedan más estéticas si no las hacemos muy grandes. Después las vamos pasando por harina y freimos en abundante aceite caliente hasta que queden doraditas.
Mientras tanto, vamos pochando la cebolla picadita, con la hoja de laurel.
Cuando esté pochada añadimos una cucharadita de harina, una de pimentón, y removemos unos segundos sin llegar a quemar el pimentón, sino amargaría la salsa, a continuación se echa el vino y cinco minutos después añadimos la pastilla de caldo deshecha en un vaso de agua caliente.
Dejamos hervir durante 10 minutos a fuego medio y echamos las albóndigas que ya teníamos fritas, cocemos durante 15 minutos, y listas para emplatar.
La salsa si se quiere puede triturarse antes de echar las albóndigas pero eso ya es al gusto del consumidor.
Servimos con unas patatas fritas y su salsa, y a disfrutar.